©Marta Calvo En el salón de su casa había una enorme casa de muñecas. Ana María siempre fue aficionada a construirlas, pero en aquella época prefería comprarlas porque, según me dijo, el pulso ya no era tan firme como antes. Parecía menuda y frágil; se apoyaba en una muleta que me pidió que no…
Hänsel* i Gretel*
Publicació Cultural